"El ser humano originariamente y por
tendencia genética no sólo no es narcisista ni egoísta, sino que se
encuentra en una posición de apertura al Otro, como respuesta también
originaria de ser en su mismo ser, el efecto de un acto desinteresado de
donación de vida (de la madre y de la vida misma). Los aztecas
nombraban al ser humano como el deudor (macehual). Deudor ante los
dioses por el don gratuito de la vida. A la madre se la venera por el
mismo motivo: es la donadora gratuita de
la vida; donación absoluta que no puede pagarse nunca, porque el hijo
no puede donar nunca la vida a la madre como retribución. Además, el don
es anterior a la justicia porque no reclama pago alguno. La justicia es
un dar a cada uno lo que merece. El don da al Otro algo antes que pueda
merecer, o aun lo que no merece. Lo gratis, anterior a toda económica
venta o compra, es su horizonte esencial, fundamental. Porque la
gratuidad es la esencia del don: entrega algo sin esperar retribución.
Es la economía perfecta, originaria y utópica por excelencia"
#ConCienciaParaLaConsCiencia

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